
Esta es la calle principal de Sapzurro. A la derecha y arriba de la foto puede leerse clarito un cartel que dice: Vía a la Miel.
A mis espaldas esta el mar (como a 20 metros).
La modelo es Myriam, mi hermana, y a su derecha (usted puede que no lo vea... pero ahí está!) está Rufo, la inseparable compañía.
Caminando hacia la izquierda (como a 50 metros) está la Iglesia, donde dieron la misa por Álvaro.
Al frente de la Iglesia está el muelle de Sapzurro.
Más adelante, siempre con el mar a la izquierda (como a 100 metros), está la casa de Chila, la de los helados. Y si uno sigue (como 6 o 7 cuadras) llega a los predios donde trabaja Héctor, el sembrador de rábanos, ajíes, brevas, árboles frutales y flores. Héctor vive, con su mujer Carolina y su hijo Juancho, cerca de la Hostería Marina.
Caminando hacia la derecha (como a 50 metros) se llega a la bahía que se abre en todo su esplendor..
Si uno sigue caminando con el mar a su derecha, y como a unas 10 cuadras, en la punta izquierda de la bahía, está la casa de Rubén Escalante y su mujer Miriam2.
Siguiendo de frente por la Vía a la Miel se encuentra (como a 1 cuadra) con la casa de Marta Montes, la mamá de Sacha. Y más adelante (como a otra cuadra), sobre la derecha, se encuentra con la esquina donde está la Hostería Marina, propiedad de Myriam Ángel o Miriam1. Si ahí dobla a la derecha, a una cuadra, está el cuartel de la policía.
Pero si sigue derecho, más adelante, (como a 2 cuadras) se encuentra la casa de la otra Miriam (Miriam Montoya o Miriam3, la que vende artesanías. Y a ½ cuadra más, donde termina la calle (podríamos decir) está el Palacio de la Doctora Camargo y su flamante Farmacia o Apotheke, que dicen los alemanes, una monumental casa de 2 pisos rodeada de cultivos de frutas y flores, donde llegan los tucanes, las pavas, los micos, los chauchau, los colibríes, las maríamulatas, etc, etc. Ah! y de noche los murciélagos. Y donde comienza el sendero ecológico que sube hasta la pequeña colina que se ve al fondo, la pura frontera con Panamá, y que luego baja (el sendero, porque la frontera está quieta, por ahora) hasta donde está el pequeño caserío panameño de La Miel, en un paseo de 30 o 40 minutos.